La tecnología fotovoltaica-térmica (PV-T) genera electricidad y capta calor solar en un solo módulo, maximizando la energía obtenida de cada metro cuadrado de cubierta. En toda la Unión Europea, la adopción crece de forma constante desde una base todavía pequeña, lo que deja un amplio margen de recorrido ahora que los objetivos vinculantes de renovables crean exactamente las condiciones para las que se ha concebido el PV-T. Desde nuestra posición como proveedores en estos mercados, la dirección está clara; la incógnita es el ritmo.
¿Qué impulsa el crecimiento del PV-T en Europa?
La Directiva de Energías Renovables actualizada (RED III) fija un objetivo legal del 42,5 % de renovables en el consumo de energía de la UE para 2030. Como la directiva abarca la calefacción y la refrigeración además de la electricidad, el PV-T de doble producción es doblemente relevante. La tecnología también ayuda: la eficiencia de los módulos sigue mejorando, y producir electricidad y calor con una única huella responde a las limitaciones de espacio de los edificios urbanos y de los sistemas de energía de distrito.
¿Qué sigue frenando el mercado?
Dominan tres barreras. Los costes iniciales son más altos que los de un campo fotovoltaico o solar térmico simple de la misma superficie —es el precio de obtener electricidad y calor de una misma cubierta—, lo que puede disuadir a los proyectos más pequeños. La concienciación entre promotores, instaladores y usuarios finales es limitada. Y la certificación de los productos de doble producción está todavía menos normalizada que la de los programas de certificación solar térmica consolidados como Solar Keymark, por lo que el historial de ensayos de un fabricante y sus años de experiencia en campo son la referencia práctica para comparar productos. Si se suma la necesidad de instaladores formados y de acumulación térmica compatible, la lista de tareas del sector es clara: normalización, formación de personal y divulgación proactiva. Los programas de colaboración, como la Tarea 60 (2018–2020) del Programa de Calefacción y Refrigeración Solar de la AIE y los proyectos de innovación financiados por la UE, han creado referencias de rendimiento y están desarrollando modelos de negocio fiables.
¿Qué políticas y fondos apoyan el PV-T?
| Mercado | Instrumento clave | Qué hace | | --- | --- | --- | | Toda la UE | RED III, Horizon Europe, Fondo de Innovación, préstamos del BEI | Objetivos vinculantes, además de ayudas a la I+D y financiación a bajo interés | | Alemania | Ley de Energías Renovables (EEG) | Apoyo a la inyección en red e incentivos para la solar híbrida | | Francia | Programación Plurianual de la Energía (PPE) | Fija los objetivos nacionales de solar y de calor renovable; los proyectos de calor se financian mediante el Fonds Chaleur de ADEME | | Italia | Conto Termico | Incentivos directos al calor renovable in situ | | Países Bajos | SDE++ | Ayuda a la explotación que ha impulsado las instalaciones récord de PV-T |
La simplificación de los permisos, las normas de balance neto y los modelos de financiación comunitaria en el marco de RED III refuerzan aún más los proyectos descentralizados, desde la rehabilitación de cubiertas urbanas hasta los sistemas de redes de calor. Algunas jurisdicciones locales incluso exigen instalaciones renovables en los proyectos de edificios nuevos.
¿Cuál es la situación del mercado hoy?
Alemania, los Países Bajos y Francia lideran, combinando el apoyo político con agentes industriales activos. Los Países Bajos han registrado instalaciones récord de PV-T gracias a unas ayudas y unas normativas de edificación favorables. Fabricantes como Solimpeks, que fabrica captadores PV-T desde 2008, suministran módulos para viviendas multifamiliares, edificios comerciales y soluciones de energía de distrito. Las cooperativas de energía de Alemania y Dinamarca agrupan su poder de compra para ampliar el acceso y reforzar la resiliencia energética local. Dado lo pequeña que sigue siendo la base instalada, esa actividad indica un amplio margen de recorrido y no saturación.
¿Qué escenarios marcarán la próxima década?
Cabe esperar el mayor crecimiento allí donde el PV-T se combine con bombas de calor o con redes de calor: los proyectos piloto que integran PV-T con bombas de calor y gestión inteligente de la energía ya muestran eficiencias del sistema significativamente mejoradas. Las células bifaciales y los mejores diseños de intercambiadores de calor siguen elevando la producción por metro cuadrado. En el plano empresarial, la energía como servicio, las redes comunitarias que combinan fotovoltaica y solar térmica y la integración en redes de calor reducen las barreras de capital inicial, mientras que la monitorización digital y la optimización basada en IA sitúan el PV-T dentro de sistemas energéticos inteligentes e integrados.
Para un mercado sostenible, los papeles son complementarios: los responsables políticos armonizan las normas y mantienen los incentivos neutrales respecto a la tecnología; los fabricantes impulsan la eficiencia, la transparencia y la certificación por terceros; y las comunidades ponen en marcha pilotos y extienden la propiedad mediante cooperativas. Con esas piezas en su sitio, el PV-T pasa de nicho prometedor a componente estándar de la transición energética limpia de Europa.


